Hackeando el paradigma de Jürgen Klarić

Continúo con el objetivo de entrever las urgencias del sistema educativo. La primera fue “Cómo los grandes líderes inspiran la acción” de Simon Sinek. Ahora me guía la idea de hackear el paradigma de Jürgen Klaric.[1] Voy a reflexionar a partir de los argumentos expuestos en su análisis y señalaré, lo que, en mi opinión, son los alcances y limitaciones en su comprensión del sistema educativo…

Jürgen Klaric parte de la idea de que los sistemas educativos tradicionales están afectando profundamente a la sociedad. Afecta a niños y jóvenes como grupo poblacional, y el presente y el futuro de toda una generación. Conoce y maneja estadísticas con las que yo concuerdo: los cambios que se hagan hoy, verán resultados dentro de 15 años. Lo cual reconoce que la inversión en educación es generacional. Se educa hoy para las futuras generaciones; es decir que lo que nosotros hoy sabemos es la herencia de quienes nos educaron.

Klaric tomó la iniciativa de decirnos qué tan serio es el problema y como era de esperar da algunas recomendaciones para generar el cambio; entre ellas sumarse a la comprensión del problema que tenemos, uno de los problemas más grandes como ciudadanos universales y es, respondernos a la pregunta: ¿qué educación le voy a dejar a mis hijos?

Se cuestiona categorías como el éxito y de antemano me pregunto: ¿con qué finalidad? La definición es pertinente: éxito es capacidad para matar la mayor cantidad de miedos. Y la salida que ve es la misma que proponen otros investigadores: alcanzar la felicidad.

Luego se pregunta si la suerte existe. Yo hubiese preguntado: ¿para qué existe la suerte? ¿No sé qué se te ocurre a ti? La prueba de la existencia la coloca en la familia que te es dada y que no tuviste la buena o mala suerte de poder escoger. Yo me digo: bien, esta es la familia que la suerte me dio, y me pregunto: ¿hasta dónde podemos llegar? O ya se le olvidó que la salida es la felicidad y no la culpa de la buena o la mala suerte.

El otro punto positivo en el paradigma de Klarić es la importancia de los padres en la educación de los hijos. Viene relacionado con las formas abstractas del saber que se trasmiten de forma oral y que se manifiestan en el manejo de la autoestima, en el reconocimiento de las limitaciones del conocimiento pertinente por necesario, no por hegemónico y que se resuelve con el trabajo colaborativo. Han sido las urgencias de la vida cotidiana las que han desarrollado en los individuos el sentido de comunidad. Es por eso que vamos a las redes sociales a buscar amigos, no son nuestros amigos del alma, son nuestros amigos a los cuales nos unen las urgencias de la vida cotidiana y ¿cómo lo resolvemos? Aquí tenemos la oportunidad de ser, pensar, actuar y compartir. Pero no olviden que la educación del ser es la herencia que recibimos, que la educación que procuramos ahora es la de nuestros hijos. Entiendan que no es un problema de la maestra, ni tampoco de la escuela. Es el problema tuyo y mío, el nuestro.

Sigue diciendo Klarić o en lo que dice se reconocen actores del campo sistema educativo como son: los padres, la escuela, los amigos… Luego vuelve a la suerte y la asocia con los datos estadísticos: “El 80% de los latinos no tuvieron la suerte de tener en casa maestros del SER”. Yo hubiese dicho: El 80% de los latinos no recibió en herencia un maestro. Se refieren a que 80 % de los latinos no tuvieron unos padres que lo empoderaran, le levantaran la autoestima, enseñaran, apoyaran, inspiren…

Como no tuviste la suerte tienes que salir a buscar a otros lugares. A encontrar la suerte de que otros te enseñen. ¿Yo me pregunto ¿por qué no llevar la suerte hasta la casa, si hasta Facebook llegó? Pero cuando se refiere a la dificultad de encontrarlo, a la casa se suma, la universidad, el colegio, ayuda psicológica, couch ontológico (así lo entendí), menos personales.

Lo que le ha pasado a él y muchos latinoamericanos de su (nuestra-mía) generación es que cuando uno tiene hijos se pregunta si uno está haciendo el papel de líder y si le está dando a sus hijos la educación, la misma calidad de educación que uno tuvo la suerte de tener. Yo me digo: la suerte es el leif motiv de esta charla. Pero me pregunto: ¿por qué cambio la focalización?, ¿cómo se quiere beneficiar?, ¿qué me quiere vender?

Si el 80% de los latinos no tuvieron la suerte de contar con unos padres que lo empoderaran, le levantaran la autoestima, enseñaran, apoyaran, inspiren; ¿ahora por qué la suerte va a pasar al 20%?

Justo allí nace su inquietud absoluta. Qué coincidencia, pero dos puntos de vista. Ahora ambos vamos a estudiar el sistema educativo. Klarić hackea el sistema educativo y yo lo hackeo a él. Estamos en el juego. Espero para discutir las reglas, pero algo quiero adelantar. Klarić llega con una limitante, no ha estudiado lo suficientemente bien el juego. Le falta información sobre otros agentes, los capitales con que cuentan, las relaciones que han mantenido entre sí, las relaciones con otros campos, la influencia de capital que reciben de otros agentes, con otras posiciones en el campo de poder. La illusio se aviva.

La suerte y la fortuna acompañaron a sus hijos a estudiar en el tercer colegio más importante de la Florida. Pero él parece no tener conocimiento sobre cuánto el sistema educativo donde sus hijos son privilegiados, les enseña a vencer sus miedos (sinónimo de éxito), y eso lo pone triste. La hipótesis que se formula es: si mis hijos reciben una educación terriblemente mala, ¿cómo está la educación en Latinoamérica?

¿Cómo te va a ayudar? Ahorrándote el tiempo. Coincido con él en que el sistema educativo es terrible en el mundo entero. También coincido en que muchos países luchan por cambios y que todos se enfrentan a la misma realidad: el cambio es lento. Y Klarić propone ahorrar tiempo. ¿de qué se trata esto?, ¿me huele a gato encerrao? Él sabe que varias generaciones no van a ver el cambio, pero nosotros tenemos que actuar ahora.

Aquí se declara activista por el cambio del sistema educativo. Lo mismo que soy yo, una educadora del siglo XXI. Yo al igual que él le doy importancia al desarrollo de la creatividad. Cuando pienso en indicadores para evaluar cuánto se ha contribuido al cambio del sistema educativo pienso en que cada uno de nosotros debemos evaluar la formación del conocimiento, el desarrollo de la creatividad y el uso de la experiencia. Reconozco que lo que escribo es resultado de lo que me aportó Klarić. ¿Cómo si los proyectos de vida pueden, de hecho, son diferentes, cómo las matemáticas son las mismas para todos? ¿Cómo la enseñanza de las matemáticas aplica el principio de reconocimiento a la diversidad?

La imagen impositiva de la profesora, en primer plano. Hace falta conciencia para buscar un nuevo modelo. La gente cree que hay que tener para ser y esto se ha vuelto una carrera. El camino no está en el dinero ni en la universidad. El camino, recuerdo había dicho que está en la felicidad y esa idea también la comparto.

Aquí entra en sintonía con Sinek. Ambos hablan de enfoques similares. El por qué, el cómo y el qué de Sinek y el pensar, el ser y el hacer de Klarić. Sinek lo ve como un esquema donde el orden de los elementos altera el resultado del producto y Klarić como el lugar donde se encuentra el meollo del problema y del cual no se ha podido salir.

Ha sido el tiempo quien nos ha hecho creer que quien estudia y va a la mejor universidad va a tener dinero, felicidad e hijos. Me pregunto, ¿por qué es ahora el tiempo el responsable de problemas que antes tenía la escuela? Tendrá que ver con lo que dijo de ayudar ahorrando tiempo. Esto no me huele bien. Es triste (nuevamente la tristeza) que esto se va a poner peor dentro de los próximos cinco años. Ya se siente.

Nuevamente coincido con él en que hace falta tener experiencia y otras competencias para triunfar en la vida. Pero si hablamos de contratación y esto no es emprendimiento, también necesitas tener “ser” y esto no lo recibimos el 80% de los latinoamericanos… porque no tuvimos esa suerte.

Sigue comportándose como un activista para cambiar el sistema educativo. El camino es la felicidad, pero necesitas dinero. ¿Cómo hacer, ser y tener de manera simultánea? Recuerdo que Sinek explicó que el cambio se producía cuando se proyectaba de dentro hacia fuera, no de manera simultánea. Habrá que esperar… Nos quedamos en el minuto 15: 32.

 


[1] Jürgen Klarić (2014). Hackeando el sestean educativo. https://www.youtube.com/watch?v=I-ToxG0FqTw

 

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