Urkund: un cuchillo de doble filo

Urkund es un programa automático que permite la revisión de tesis, ensayos, monografías, tareas y otros trabajos escritos con la intención de verificar su grado de semejanza con otras fuentes como páginas web, bibliotecas, libros e incluso bases de datos propias. Funciona de manera similar a otros softwares antiplagio, como Turnitin, Strike Plagiarism, Ephorus, Viper, Ithenticate, Grammarly, Check For Plagiarism, Plagscan, TinEye, Plagium, Dupli Checker, Copyscape y Doc COP.

¿Qué se entiende por plagio?

Para la Real Academia Española plagiar se reconoce como: “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”. Está referido al acto de usurparlas sin hacer referencia a su autor o fuente, mas que a la cualidad y cantidad del contenido copiado. Si se copia -total o parcialmente- un contenido que esté protegido por unos derechos de autor sin hacer referencia a este o a la fuente, se considera plagio.

El propósito de Urkund es servir como un sistema antiplagio. Su uso se ha extendido a instituciones educativas como universidades, institutos y colegios. La utilización, por lo general, está regulada por un organismo central de una determinada organización, como puede ser una universidad, que se encarga de su disposición a los alumnos.

Para realizar la revisión de un documento, requiere que el usuario consiga un permiso del organismo rector, para la utilización del software. Después, continúa con el análisis del trabajo. Una vez finalizado se pueden visualizar los resultados.

Los cuantificaciones finales difieren, pero en general admiten que:

  • De un 1 a 10% el no existe plagio intencionado y no se debería necesariamente remitir un reporte del usuario a la organización.
  • De un 11 a un 20% se deberá considerar modificar parte del texto.
  • De 30 a 40% el documento deberá ser modificado en su mayoría y se remitirá un informe a la autoridad correspondiente.
  • De 40 a 50% se considera plagio y el trabajo tendrá que ser re-elaborado íntegramente y se dispondrán de las respectivas sanciones institucionales al infractor.

A pesar del período de tiempo transcurrido desde su implementación, se observa que la eficacia del software no ha aumentado. En el mejor de los casos, Urkund tiene un 27% de falsos negativos, o casos de plagio que no se detectan. Incluso una simple búsqueda manual de frases en Google resulta más efectiva.

Trucos tan básicos como cambiar unas pocas palabras o reordenarlas bastan para pasar el control. Pero son más alarmante los falsos positivos; es decir, cuando un trabajo que no ha sido copiado se marca como plagio y por lo tanto ya no será evaluado y calificado, o recibirá un suspenso.

El problema de fondo es que un software que sólo puede detectar paralelismos textuales, se emplea como herramienta para mecanizar una parte de la evaluación. El profesorado, en vez de ejercer como educador y crear las tareas necesarias para formar a los estudiantes en la realización de trabajos académicos, se ve constreñido a actuar solamente como policía antiplagio.

Aun conociendo esta realidad, algunas recomendaciones pueden hacer más asequible la labor detectivesca.

  • SIMILITUD NO ES IGUAL A PLAGIO. Por esta razón, se puede revisar el reporte y excluir aquellas partes de documento donde el sistema identificó distintos porcentajes de similitud, ya sea porque el autor del documento citó correctamente sus fuentes o exista un parafraseo de las ideas principales extraídas del texto de referencia.
  • Al desactivar una o varias fuentes de contraste, el porcentaje de similitud cambia; así tenemos una evaluación más justa, después de aplicar nuestro criterio. Para analizar el reporte siempre debe tenerse en cuenta la norma o estilo de citación que se solicitó para la redacción del documento.

En el caso de los estudiantes, también podemos ayudarlos con algunas recomendaciones relacionadas con aprender a parafrasear.

  • No cambies únicamente la posición de las palabras y/o uses sinónimos ya que, al estar la estructura de tu texto muy parecido al original, estarás plagiando la forma de representar una idea.
  • Has cambios estructurales como pasar oraciones de voz activa a pasiva y viceversa.
  • Modifica palabras concretas por genéricas y viceversa
  • Establece comparaciones.
  • Abrevia o elimina frases.
  • Añade información.

Volviendo al tema de Urkund, creo que el debate debe apuntar en otro sentido. Una parte del trabajo de los estudiantes o egresados de tercer y cuarto nivel se basa en el pensamiento de otros autores (estado del arte, marco teórico), los problemas de investigación a los cuales dan continuidad y la metodología, que ya se ha experimentado y que funciona. El software no distingue entre los textos de los autores, publicados en Internet y el trabajo ya realizado por otro.

Un estudio comparativo realizado en mayo de 2008 en el IEMN-IAE Nantes destaca la falta de efectividad de Urkund. Su resultado reside fundamentalmente en el miedo que genera. La propia empresa sueca reconoce que su principal efecto es preventivo.

En mi opinión, más que ayudar, quienes aúpan a Urkund, afectan el entramado academia-sociedad, al ejercer poder con una herramienta de control de “vaguedad” en el proceso que evalúa. Una forma efectiva de luchar contra el plagio, podría ser desarrollar una investigación enfocada a resolver problemas sociales y no, encontrar una respuesta a través de una simple búsqueda en Internet. De esta forma las Tesis tendrían un enfoque a la innovación social y no serían –casi exclusivamente- un compromiso formal.

Al parecer las universidades dejan un poco de lado su compromiso con la producción de conocimiento y la vinculación con la sociedad.


Comentarios

  • RODRIGO FERNANDO MEZA SANCHEZ
    4 septiembre, 2019 at 7:47 pm

    la verdad me parece increíble que se lleve a cabo esta tarea detectivesca y se le de tanta importancia a un software o varios donde no garantizan el 100% de eficacia !

    • Victor Hugo Tuesta
      19 julio, 2021 at 8:36 pm

      Considero que Turnitin es un farsa. Detecta coincidencias de nombres propios, títulos, epígrafes, frases triviales, términos coloquiales, expresiones convencionales o terminología técnica estándar, incluso, textos citados; mas no detecta ideas estructuradas distorsionadas con sinónimos o alteraciones del orden de los enunciados. Lo peor de todo, es que las universidades les asignan un porcentaje aceptable de “similitud”, el cual por esas absurdas coincidencias, puede ser abultado, que no es ético, porque tratándose de plagio, no debiera admitirse ni un 1%. Además, de las direcciones en la web supuestamente fuente de la “copia”, un importante porcentaje corresponde a páginas de dudosa constitución, redireccionadas, en construcción o en proceso de venta.

  • Ph. D. Melvis González Acosta
    7 septiembre, 2019 at 3:30 pm

    Es un tema que se debe abordar con efectividad. La posibilidad que ofrece el programa tiene que ser considerada por las instituciones educativas y no ser vista como un instrumento de intimidación.

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