¿Qué es la segunda era de la máquina?

Así se le llama al cambio de modelo de producción provocado por la informatización de buena parte de las herramientas del trabajo. “Los ordenadores y otros avances digitales, están transformando el poder mental –la habilidad de utilizar el cerebro para entender y afectar el ambiente que nos rodea– de una manera similar a la forma en que la máquina de vapor y sus descendientes cambiaron el papel de la fuerza humana bruta”.[1]

La Cuarta Revolución Industrial (4RI) está provocando un efecto similar al que desató la máquina de vapor, que -a la larga- transformará la estructura del conocimiento y -por tanto- la forma en que se divide y remunera el trabajo en el siglo XXI.[2]

¿Cuándo las máquinas volvieron a ser parte de un gran dilema?

Cuando las transformaciones de la revolución informática alcanzaron el network effect. Cuando se alcanzó una escala suficientemente amplia, que incentivó la creación de estándares que institucionalicen la tecnología.

Los avances tecnológicos impulsados por la informática se han extendido a todos los eslabones de la cadena productiva. Conecta en una misma red a millones de personas y cosas que pasan por un sitio determinado.

¿Qué preocupa?

Esto conlleva un cambio en la estructura del juego geopolítico. Por ende, un cambio en las reglas del juego. Quienes escriban las reglas, tienen una gran posibilidad de obtener ventajas competitivas.

¿Qué están discutiendo?

En esencia dos cuestiones:

  • Cómo se tasa el valor añadido y cómo se reparte el capital en esta forma de producción económica caracterizada por la informatización de buena parte de las herramientas del trabajo. Es decir, ¿cómo se gestionará el reparto de la riqueza en la “segunda era de las máquinas”?
  • Dónde establecer los límites de la privacidad individual cuando las “trasas” de la mayor parte de las acciones quedan registradas en bases de datos de compañías privadas sin regulación.

¿De qué debemos preocuparnos?

En la segunda era de las máquinas, la importancia del papel del conocimiento y la especialización no solo se profundiza, sino que está determinada por la rapidez con que logremos adaptarnos a los cambios.


[1] Esta comunicación corresponde a Brynjolfsson y McAfee. Economistas del MIT y autores de: The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies.

[2] Diego Beas (2014). Libros: El mundo que viene en la ‘segunda era de las máquinas’. En: POLÍTICA EXTERIOR nº 161 – septiembre-octubre 2014.

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