La educación protege el cerebro

Es decir, la educación es un factor o arma de protección cerebral. Para ello favorece reunirse con personas más inteligentes que uno mismo y de diferentes áreas del conocimiento. Se cumple aquí la premisa que señala a la inteligencia colectiva, como algo mucho mayor a la suma de las inteligencias individuales.  

¿De quién vienes a hablar hoy?

De Facundo Manes. Un neorocientífico, quien plantea que conocer el cerebro ayuda a vivir mejor. Así expresó: “A mis hijos les digo: Estudiá, porque además de que te va a permitir ser más libre y tener más oportunidades, cumplir tus sueños, levantar la autoestima, adaptarte a un mundo en permanente cambio… además de todo eso, va a proteger tu cerebro”.

¿Cómo fluye su pensamiento?

En el camino del conocimiento. Explica que la economía global está basada en la capacidad de generar nuevas ideas e implementarlas. Desde el estudio del cerebro comprendió que este es proclive a la mayor inversión social que puede hacer cualquier Estado, como el recurso más importante de una sociedad.

También señala el “pensar en los otros” o altruismo como un elemento generador de bienestar. Un sentimiento que no solo es humano, sino que compartimos con otras especies. 

La educación ayuda a comprender que el vínculo humano es irremplazable. Una parte de la complejidad del cerebro fue adquridad de la capacidad de vivir en grupos grandes. El aislamiento social crónico es un mal mayor. “En Estados Unidos, el 40% de la sociedad se siente sola de forma crónica en algún momento de la vida. Inglaterra acaba de crear un Ministerio de la Soledad… No porque sean amantes de la neurociencia los del gobierno inglés, sino porque saben, tienen datos, tienen evidencia científica de que la soledad es muy frecuente y que produce problemas de salud que tienen un costo enorme para la sociedad”.

Debemos educar a nuestro cerebro, para que este nos ayude a estar más atentos y ser más felices. Se trata de entrenarlo para centrarnos en el presente y evitar la tendencia de revisar el pasado e imaginar el futuro. Conviene concentrarse y permitir aumentar la creatividad, asociada al yo y al ahora.

La educación, entendida como preparación a lo largo de la vida, es necesaria para que aparezca algo conocido como “momento eureka”. Conlleva a un segundo proceso que es incubación o pensar obsesivamente un dilema (los pensamientos obsesivos sobre un tema, refrescan las ideas). El siguiente proceso es “poner el cerebro en off”; cuando no hacemos nada (red en reposo), el cerebro procesa información en forma organizada. Esto lo hacemos cuando vamos en un medio de transporte, cuando estamos entredormidos; por eso es importante aburrirse

La educación debe ayudarnos a equivocarnos, lo cual es muy importante. Esto resulta contradictorio con los preconceptos que estigmatizan el error. No se puede crear nada importante, sin antes haberse equivocado.

La educación nos ayuda a comprender que para nuestra especie es más importante sobrevivir que la verdad. Eso forma parte de la evolución cerebral hasta nuestros días, y parte de los aprioris genéticos. Nuestros antepasados no querían saber la verdad, sino que aprendían los mecanismos que los ayudaban a sobrevivir y condicionaron el cerebro para ello. Por eso la evidencia no cambia lo que pensamos.  Pero incluso, más importante que la verdad, es pertenecer a un grupo social…

La educación debe ayudarnos a manejar los prejuicios. Hay prejuicios que son no-conscientes, productos de la evolución y donde la evidencia no cambia lo que pensamos. Se requiere de empatía: imaginar lo que siente el Otro y sentir lo que siente el Otro (ponerse en el lugar del Otro).

Utilizamos el cerebro para aprender y para enseñar. Es necesario nutrir al cerebro. La pobreza como sinónimo de desnutrición, genera un tipo de estrés que impacta en el aprendizaje. Además, se debe procurar mayor involucramiento en el aprendizaje, es decir, debatir sobre el conocimiento. A esto sumanos la metacognición, que no es más que el reconocimiento a la manera en que aprendemos, a partir de nuestras capacidades y limitaciones.

El cerebro aprende más cuando “algo/alguien” nos motiva, nos inspira o nos parece un ejemplo. Por eso hay que reinventar al docente. Hoy el rol del docente no es trasmitir la información, sino ver qué se puede hacer con toda la información que hay disponible. Se trata de trabajar en la gestión del conocimiento.         

¿Qué es lo que puede parecer más debatible de su tesis?

Al menos, a mi me interesa el hecho de plantear que la realidad es una construcción social. La realidad no la podemos cambiar, pero tenemos la capacidad de re-evaluarla. Ya que la manera en que pensamos, determina la manera en que sentimos. La mente tiene la capacidad de modificar aquello, para lo cual no tiene evidencia.  

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