¿A qué tienes miedo?

Es la pregunta que me hago. El tema es aprendizaje y previamente me pregunté: ¿por qué nos cuesta trabajo aprender? Mi hipótesis es que un número determinado de personas pueden sentir miedo ante el reto de aprender.

El uso del término trabajo puede ser controversial, pero hace referencia a que aprender puede estar más relacionado con procrastinación que con crecimiento. Ojalá y cada uno encuentre su contexto de análisis, el mío es el miedo a aprender que puede sentir una persona escolarizada.

Hay un “algo” que la escuela mata…

Llevo más de 10 años evaluándome y siendo evaluada como docente universitaria. En este mismo lapso de tiempo, las veces en que he sido evaluada como estudiante, me han servido algunas herramientas de pensamiento para dar respuesta al problema planteado.

¿Qué pasaría si me enfrentara a un conocimiento que ubico en nivel cero?

Nivel cero, no significa “conoces todo” o “conoces nada”; sino que todo lo que conoces es casi nada. A mí me daría miedo.

Eso le ocurre a un número determinado de estudiantes. Por alguna razón, mi aspiración es ser redactora hipermedia, pero cierta estructura de poder, antes que ocupáramos el lugar, tomó la decisión de que Química va porque va, con especial énfasis en el dominio de la tabla periódica de los elementos. Eso da miedo.

La tabla periódica de los elementos es una disposición de los elementos químicos, ordenados por su número atómico (número de protones), ​ por su configuración de electrones y sus propiedades químicas. Este ordenamiento muestra tendencias periódicas, como elementos con comportamiento similar en la misma columna. En palabras de Theodor Benfey (filólogo alemán), la tabla y la ley periódica “son el corazón de la química, comparables a la teoría de la evolución en biología y a las leyes de la termodinámica en la física clásica”.

Está bien, pero yo qué hago con eso. ¿Qué tal perder el año por no saber esa tabla? ¿Puede pasar? ¿Qué consecuencias tendría? Esa incertidumbre da miedo, al punto que después que te la aprendes, la revisas todos los días antes de salir de tu casa.

El caso es que el poder ayudar a mis hijas a aprender a lo largo de la vida controlando el miedo, me pone de vuelta en el lugar del estudiante, y ahora con un reto que me da miedo.

Reto: Atom.io en cuarentena

¿Qué es Atom.io?

  • Tipo de programa: editor de código fuente, editor de texto, software libre.
  • Modelo de desarrollo: código abierto
  • Desarrollador: GitHub Inc.
  • Género: Entorno de escritorio
  • Programado en: Electron (CoffeeScript / JavaScript / Less / HTML)
  • Sistema operativo: Linux, Mac, Windows
  • Licencia: MIT License (free software)
  • Estado actual: En desarrollo

Me da miedo. Eso no me dice casi nada que yo pueda entender. Pero el mercado sí sabe unir productos con prosumidores. Sus desarrolladores lo llaman un «editor de textos hackeable para el siglo XXI». Ahora suena fascinante. Sigo sin entender nada, pero puede ponerme más cerca de mi aspiración como redactora hipermedia.

Vuelvo a la idea de empezar de cero, posible causante del miedo a aprender. Los lenguajes de programación se han desarrollado sobre un pensamiento en idioma inglés. En ese punto yo rompo el vínculo con el reto por la dificultad para comunicarme. Luego es lenguaje de programación, un lenguaje sí, pero distante de los que yo conozco.

¿De qué herramientas dispones?

Lo primero, motivación; quiero vivir como adulta una experiencia pueril: empezar de cero. Voy a las herramientas que empleo para vender mi trabajo: tengo entrenamiento en metodologías del aprendizaje, disciplina y por ahora, tiempo.

¿Cuál fue el detonante para este reto?  

Con la etiqueta COVID-19 circuló un trino que más o menos entonaba: “si no sales de esta cuarentana con un libro leído, una habilidad nueva, un negocio nuevo o más conocimiento; entonces nunca te faltó tiempo, solo disciplina”.

Para probar mi entrenamiento en gestión del conocimiento me propuse el reto: Atom.io en cuarentena. Me he planteado como proyecto freelance escribir código con otro programador, como una manera de absorber el conocimiento.

Soy una seguidora de Scott Young. Voy a utilizar parte de su metodología de aprendizaje; pero siguiéndolo a él mismo, voy a organizar mi programa a la carta.

¿Qué tan serio es el reto?

En mi caso es un entrenamiento. Soy docente-investigadora de una universidad que forma maestros. Estoy comprometida con el aprendizaje a lo largo de la vida. Me conecto en el campo donde se crea o se reproduce el conocimiento a escala masiva.

Aprender cuesta demasiado y lo que invirtamos en ello debe ayudarnos a crecer en condiciones favorables. Si monitoreo en mi misma las potencialidades de la disciplina cuando disponemos de tiempo, puedo fomentar ese hábito en mis hijas y tal vez evaluar los efectos de ser disciplinado.

Quiero evaluar cómo se evidencia el tránsito de “Esto no es para mí” a “Se hace más fácil cada día”.

¿Podrás con el lenguaje de programación?

Me parece más fácil que practicar 10 000 horas para jugar tenis al nivel de Roger Federer o 20 años para tocar la guitarra como Paco de Lucia

Ese es mi miedo. Vuelvo al rol del estudiante: ¿qué tal si como mismo a alguien se le ocurrió que un determinado número de estudiantes debían saber de memoria la tabla periódica, alguien más diga que ahora es necesario saber programar? Yo he conocido historias de personas que se frustran porque les cuesta trabajo realizar ejercicios de educación física.

Cuando uno escucha eso 10 años después de haberse dicho, es casi ridículo; pero al que le cambió la vida de hoy para mañana, la realidad es diferente. Por ejemplo, sin querer que afloren recuerdos o recelos, voy a utilizar una imagen que, para unos, vale más que 1000 palabras; y para otros, no dice nada.

Pero estamos hablando de programación, ahora que lo recuerdo…

¿Por qué es importante saber programar?

Será parte de la alfabetización digital; parte del futuro de la educación y el trabajo. Hay evidencia empírica y evidencia teórica. Lo manifestó Steve Jobs, un autodidáctica en gran parte de su aprendizaje, con mucha influencia y capital de riesgo. “Todo el mundo en este país (EE.UU.) debía aprender a programar un ordenador, porque te enseña a pensar”. Se espera que para el 2030 en EE.UU. la demanda de empleos en informática supere los 1.4 millones, y estarían contando con alrededor de 400,000 graduados calificados para esos trabajos. Esto genera una escasez de millones de personas.

Un niño de 3 años es capaz de presionar al máximo una idea de programación. Ingresó repetidamente la contraseña incorrecta y bloqueó el iPad de su padre hasta el año 2067. Es intuitivo, él intentaba encontrar la clave para usar el dispositivo. Según iPad logout este nivel se activa cuando se introducen claves erróneas repetidas veces. Cuantos + intentos + se extiende el periodo de tiempo que el dispositivo permanece inhabilitado por malas prácticas. La insistencia del niño llegó al punto de acumular 25, 536,442 minutos (48 años) de espera para recuperar toda la información contenida en el dispositivo. Con ayuda de especialistas, el padre logró entrar en un modo de actualización que “eventualmente” lograría rehabilitar el sistema.

En el siglo XXI casi todo requiere un tipo de programación. “Es básicamente explicarle a una computadora lo que quieres que haga por ti. Cuando estás programando, estás enseñando, posiblemente, la cosa más estúpida en todo el universo” (Opinión de un programador). Para algunos es una de las únicas cosas en el mundo que pueden simplemente hacerse desde cero.

Las palabras que puedo rescatar de quienes conocen la especialidad son: “comienza siendo muy intimidante, pero con el tiempo te acostumbras a usarlo; una gran parte de la codificación que hacen las personas es bastante simple, es más sobre el proceso de descomposición de problemas” …

¿Por qué no habrá más de nosotros haciéndolo en los próximos 10 años?

Como premisa, porque un asunto es decir: “háganse programadores”, y otro asunto es verlos programar. Estamos hablando de un tipo de conocimiento altamente especializado, sectorizado y marcado por una gran brecha y disparidad social.

¿Qué tal si toda esta maravilla no le queda bien a uno de nuestros hijos? ¿Tendrá los derechos de las minorías? ¿Tiene una conducta resiliente? ¿Con qué habilidades y competencias cuenta para aprender con el miedo a su favor?

Salgo a buscar mi propia respuesta…

Un entrenamiento más…

Comentarios

  • Juan Carlos
    12 abril, 2020 at 8:14 am

    Excelente! Coincido plenamente con tus palabras. Creo además que la tecnología permite tener a la mano mucha información que aprender, pero a la vez si no tenemos una buena disciplina sentimos que no avanzamos.

    • Ph. D. Melvis González Acosta
      12 abril, 2020 at 11:39 am

      Gracias por el tiempo de lectura. Tienes razón. La tecnología funciona como una herramienta para expandirnos…

  • Valia
    12 abril, 2020 at 12:08 pm

    Còmo me gustarìa poder programar o aprenderme La tabla perìodica. Sin embargo con un emisferio derecho abarcando todo un cerebro me pasa tal cual dijo el poeta. Y cuando explico aritmètica le resulta tan abstracta que De Flores y banderas me Llena toda La pàgina. Te deseo disciplina y tiempo para que puedas cumplir tu reto.

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